La historia que pudo haber sido
- Darwin

- 13 ene 2020
- 2 min de lectura
Estos días visité una vieja casita completamente en ruinas y mientras la observaba y recorría sus alrededores se me cruzó esta loca historia por la cabeza.

Al ingresar pude notar que era una sola pieza grande con un baño, un pequeñito mueble donde sería la cocina y un espacio vacío junto al baño donde imaginé iría la cama.

Tomando como referencia la primer imagen, a la izquierda junto a la ventana estaría la cama, una cama vieja con frazadas harapientas, desalineada y polvorienta.
En el otro extremo sobre ésta parte...

Se puede ver un pequeño estante donde
imagino unos pocos víveres, pegado donde está rota la pared, una vieja y oxidada cocina a leña.
En frente, una mesa echa a mano, rústica, con sus nudos, imperfecciones y clavos a la vista, junto a ella una silla echa de la misma manera, un poco torcida por el desgaste.
Sobre la mesa un jarro de lata y un viejo plato con su cuchara.

Bajo el árbol junto a un pequeño fogón con una vieja y abollada caldera, se encontraría un hombre solitario, sentado en una roca, sombrero al lado y mate en mano.
Un hombre mayor, de arrugas pronunciadas, cara maltratada por el esfuerzo y los años, ropa harapienta y sucia luego de una jornada dura de campo, bigote espeso y cabello canoso y revuelto.
Atrás le queda el aljibe, agua fresca y un balde bastante maltratado por los años.

Y al fondo de la casa un paisaje que para quienes sabemos apreciar, es sencillamente hermoso.

Bueno esa es mi historia loca sobre ésta casita abandonada, ficticia en la realidad, real en mi mente.
En ocasiones me pregunto si estoy tan loco o sencillamente demasiado cuerdo.
Si llegaste hasta aquí, gracias por leerme y por seguirnos en Uruguay Real.




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